952 27 57 61 Tienda de Madrid

BLOG

El traje de novia hasta nuestros días

4 junio, 2018.

Hay ocasiones que son especiales y la ropa que llevamos es el mejor reflejo de que se trata de un día especial. El vestido de flamenca es un buen ejemplo, un traje que se elije con cuidado y con varios meses de antelación para lucirlo durante la Feria. Pero hay otra ocasión en la que la elección del vestido se cuida aun más: el día de tu boda.

Existen todo tipo de modorigen-vestido-flamencoelos, desde los más clásicos, hasta los más innovadores y sorprendentes, pero en el catálogo de trajes de novia no falta una tendencia que aúna tradición e innovación y que, siendo clásica, se reinventa temporada tras temporada: el traje de novia flamenca.

Breve historia del vestido de novia hasta nuestros días

Para entender por qué el traje de novia se ha adaptado tan bien a la moda flamenca habría que empezar por conocer un poco sobre la moda para novias a lo largo de la historia. Hay algo que llama la atención desde el primer momento: los vestidos de novia han cambiado mucho.

Las novias romanas, por ejemplo, vestían una túnica blanca atada con un cordón especial, aunque lo más llamativo es el complemento que lucían en ese día especial. Las novias adornaban su cabello con una corona de flores. El blanco era ya el color predominante para las novias en la cultura clásica, pero las novias romanas lo llevaban no por ser un color de pureza, sino porque era el color del dios romano del matrimonio.

En la Edad Media y el Renacimiento el traje de novia fue adquiriendo importancia, las casas más pudientes elegían para las novias modelos cada vez más elaborados y complejos, que eran reflejo del poder y la riqueza de la familia. Precisamente para remarcar esa opulencia, el color del vestido de novia era el rojo.

El vestido de color añil para novias fue ganando terreno al rojo en la Edad Moderna. Que la novia reflejara pureza empezaba a ser importante en la cultura occidental. La religión influirá a partir de ahora , aunque el blanco era el color más puro, el azul era el color de la Virgen María.

El Romanticismo trajo una nueva tendencia a Europa: los colores pastel para vestidos de novia. Rosas, azules, amarillos o verdes pastel eran los tonos predominantes para la mujer en el día de su boda. La ornamentación seguía siendo rica, no solo en detalles, sino también porque oro y plata eran los metales predilectos, para decorar las telas y para los complementos de la esposa.

1840 marcó un cambio radical y convirtió en tendencia el vestido de novia blanco. Fue la reina Victoria quien eligió para sus nupcias un vestido con el corte clásico de los vestidos de novia de la época, pero en un color nada convencional: el blanco. A partir de ahí rápidamente el blanco se convirtió en el color del vestido de novia por excelencia.

En los años siguientes la moda y el corte del traje de novias fue evolucionando, desde los modelos más elaborados y vistosos, hasta propuestas más sobrias y sencillas, sin olvidar la llegada de los vestidos de novia cortos, que aparecieron por los años veinte.

Ahora las novias pueden elegir entre un amplio catálogo de modelos largos y cortos, voluminosos y rectos, de amplios escotes delanteros o de vertiginosos escotes en la espalda. En cuanto al color, el blanco está dejando paso a otros colores, tanto en combinaciones con blanco utilizando bordados, encajes o sobretelas, como en vestidos de novia total block de cualquier color imaginable, desde los tonos pastel, hasta el rojo o el negro.

El traje de novia flamenca

origen-vestido-novia-2

El traje de flamenca hoy mundialmente reconocido tiene en realidad unos doscientos años de antigüedad, así que el vestido de novia flamenca no tiene una auténtica historia que se pueda rastrear a lo largo del tiempo; sin embargo, se ha adoptado como representación de una cultura y está fuertemente legado a una tradición, y es ahí donde se entiende que, a pesar de ser un recién llegado, el traje flamenco para novias sea una de las opciones más populares no solo en Andalucía, sino cada vez en más rincones del mundo.

El traje de novia flamenco ha evolucionado sobre todo en pasarela, donde algunas de las principales casas de moda flamenca empezaron a incorporar vestidos flamencos blancos para novias a sus colecciones.

Lo habitual es el vestido de flamenca de corte clásico, y al que se añaden elementos que dan cuerpo y personalidad al conjunto, y que hacen que el vestido de novia sea inconfundiblemente un traje de novia: volantes, flecos y flores, son detalles fáciles de encontrar en un vestido de novia flamenca.

El traje de novia flamenco se adapta bien a las nuevas tendencias de la moda flamenca, aunque el blanco sigue siendo el color protagonista en las esposas que en el día de su boda quieren sentirse como auténticas andaluzas y lucir con gracia el traje flamenco durante la ceremonia y en fiesta que habrá después, y en la que seguro que no faltarán  oportunidades para bailar sevillanas.

© 2018 Guadalupe Moda Flamenca - Desarrollado por Aulatina